Datos y cifras
- En 2025, 13,5 millones de niños de todo el mundo no recibieron ninguna vacuna (los denominados «niños con dosis cero»).
- La cobertura de la tercera dosis de la vacuna DTP (difteria, tétanos y tos ferina) fue del 85 % en 2025.
- La proporción de niños a los que se administró la primera dosis de la vacuna antisarampionosa en 2025 fue del 84 %.
- La cobertura mundial de la primera dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) en las niñas fue del 33 % en 2025.
- La cobertura vacunal contra la fiebre amarilla en los países expuestos a esta enfermedad es del 53 %, un valor muy inferior al 80 % recomendado.
Panorama general
La inmunización es una de las intervenciones de salud pública más eficaces y la cobertura de la vacunación se ha mantenido estable desde 2024. Sin embargo, los datos muestran una trayectoria preocupante en el avance hacia las metas principales de la Agenda de Inmunización 2030.
Durante 2025, se administraron tres dosis de la vacuna DTP (difteria, tétanos y tos ferina) a aproximadamente el 85 % de los lactantes de todo el mundo (110 millones), que los protege frente a enfermedades infecciosas que pueden causar afecciones graves, discapacidad o la muerte. Sin embargo, estas cifras mundiales ocultan las amplias disparidades que existen entre los países con distintos niveles de ingresos, y la cobertura sigue siendo baja en los países de ingreso bajo.
Debido a su alta transmisibilidad, el sarampión actúa como sistema de alerta temprana al poner rápidamente de manifiesto las deficiencias de inmunidad en la población. Aun así, no se administró la primera dosis de la vacunación sistemática contra esta enfermedad a cerca de 21 millones de niños, una cifra alejada de los 19 millones de 2019.
Cobertura vacunal mundial en 2025
A continuación se resume la situación mundial relativa a la cobertura vacunal en 2025.
Haemophilus influenzae de tipo b provoca meningitis y neumonía. A finales de 2025, 193 Estados Miembros utilizaban la vacuna contra este patógeno, con una cobertura mundial del 78 % de las tres dosis. No obstante, se observaron diferencias marcadas entre regiones: se calcula que la cobertura en la Región de Asia Sudoriental fue del 94 %, mientras que en la del Pacífico Occidental llegó apenas al 45 %.
La hepatitis B es una infección vírica que ataca el hígado. A finales de 2025, 190 Estados Miembros administraban la vacuna contra esta enfermedad a los niños en la edad de la lactancia, con una cobertura mundial estimada de las tres dosis del 84 %. Además, 119 Estados Miembros administraban una dosis en las primeras 24 horas de vida. La cobertura mundial de esta primera dosis es del 43 % y alcanza hasta el 77 % en la Región del Pacífico Occidental, mientras que, según los cálculos, en la Región de África es tan solo del 11 %.
La infección por el virus del papiloma humano, que es la infección vírica más habitual del aparato reproductor, puede provocar cáncer cervicouterino y otros tipos de cáncer y verrugas genitales tanto a los hombres como a las mujeres. En 2025, los servicios nacionales de inmunización de 162 Estados Miembros vacunaban contra este virus, gracias a que 15 países más incluyeron la vacuna en sus programas. A finales de ese año, 93 países utilizaban un esquema de una sola dosis y, en todo el mundo, más del 85 % de las niñas de 9 a 14 años que se vacunaron ese año recibieron un esquema de una sola dosis.
Los cálculos indican que la cobertura mundial de la primera dosis de la vacuna contra el papilomavirus en las niñas es del 33 %. Aunque esta cifra dista aún de la meta del 90 % para 2030, representa un gran avance con respecto al 17 % registrado en 2019. El pequeño aumento en la cobertura mundial desde el año pasado se debió a las nuevas incorporaciones y a la ampliación del programa en varios países grandes, pero se vio contrarrestado por la disminución en la eficacia en algunos grandes países.
El paludismo (o malaria) es una enfermedad potencialmente mortal provocada por parásitos que se transmite a las personas a través de la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles infectados. Sigue siendo una de las principales causas de muertes infantiles en el África subsahariana. El Programa de Administración de la Vacuna Antipalúdica, coordinado por la OMS y llevado a cabo en Ghana, Kenya y Malawi entre 2019 y 2023, tuvo una importante repercusión, ya que la mortalidad por todas las causas entre los niños en edad de vacunarse se redujo en un 13 % y también se observó una disminución sustancial de las hospitalizaciones por paludismo grave. Desde 2024, los calendarios nacionales de inmunización han seguido incorporando vacunas antipalúdicas, que se han ido extendiendo por todo el continente como parte de las actividades integradas de control de la enfermedad. Veinticinco países de África han introducido estas vacunas a nivel nacional o subnacional.
El sarampión es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus que suele ocasionar fiebre alta, erupciones y, en algunos casos, ceguera, encefalitis e incluso la muerte. A finales de 2025, el 84 % de los niños habían recibido una dosis de la vacuna antisarampionosa antes de cumplir los dos años y se habían administrado dos dosis al 77 % de los niños. En esas mismas fechas, 192 Estados Miembros habían incluido la segunda dosis de esta vacuna en sus esquemas nacionales de vacunación.
Las meningitis bacterianas son a menudo mortales y causan secuelas permanentes y devastadoras a uno de cada cinco supervivientes tras la fase aguda de la infección. Antes de la introducción de la revolucionaria vacuna MenAfriVac en 2010, el meningococo del serogrupo A causaba el 80 % de las epidemias de meningitis bacterianas en el cinturón africano de la meningitis. A finales de 2025, 24 de los 26 países de esa región habían llevado a cabo campañas preventivas y 15 habían incorporado esta vacuna en sus programas de inmunización sistemática, con lo que se protegió a más de 400 millones de personas. Se calcula que, en 2025, la cobertura en los países que administran esta vacuna en los programas sistemáticos (15 países) es del 61 %, mientras que, en el conjunto de los 26 países, alcanza el 30 %. Desde 2017, no se ha confirmado ningún caso de meningitis por Neisseria meningitidis del serogrupo A en el cinturón de la meningitis. A partir de 2025 se iniciará una sustitución gradual para utilizar la nueva vacuna ACWYX, una vacuna conjugada pentavalente con la que se espera conseguir que el cinturón de la meningitis sea cosa del pasado.
La parotiditis es una enfermedad vírica muy contagiosa que causa una dolorosa inflamación de las glándulas parótidas (que se encuentran debajo de los oídos), fiebre, cefalea y dolores musculares. Además, puede causar meningitis. A finales de 2025, 124 Estados Miembros administraban la vacuna contra esta enfermedad en todo su territorio.
Las enfermedades neumocócicas incluyen la neumonía, la meningitis y la bacteriemia febril, además de la otitis media, la sinusitis y la bronquitis. A finales de 2025, la vacuna antineumocócica se había introducido en 169 Estados Miembros, y la cobertura mundial de la tercera dosis era del 71 %, aunque existían grandes disparidades entre regiones: se calcula que, en la Región de Asia Sudoriental de la OMS, la cobertura era del 92 %, mientras que en la del Pacífico Occidental era de solo el 34 %.
La poliomielitis es una enfermedad vírica muy infecciosa que puede provocar parálisis irreversible. En 2025, se estima que el porcentaje de lactantes que recibieron la primera dosis de la vacuna con poliovirus inactivados era del 86 %, mientras que el 74 % de los lactantes de todo el mundo habían recibido dos o más dosis de la vacuna con poliovirus inactivados. Los poliovirus salvajes, que quiere erradicarse a escala mundial, siguen siendo endémicos únicamente en el Afganistán y el Pakistán. Mientras no se interrumpa la transmisión de poliovirus en ambos países, los demás países seguirán corriendo el riesgo de importar estos virus, sobre todo aquellos con sistemas de salud débiles, baja cobertura de inmunización y vínculos comerciales o de viaje con zonas afectadas.
Los rotavirus son la causa más común de enfermedades diarreicas graves entre los niños pequeños en todo el mundo. A finales de 2025, 136 Estados Miembros administraban la vacuna antirrotavírica, con una cobertura mundial del 61 %.
La rubéola es una enfermedad vírica que, por lo general, es leve en los niños, si bien la infección al comienzo del embarazo puede causar la muerte del feto o provocarle un síndrome de rubéola congénita, que puede provocar daños en el cerebro, el corazón, los ojos y los oídos. A finales de 2025, 179 Estados Miembros administraban la vacuna antirrubeólica, uno de ellos a nivel subnacional, con una cobertura mundial de alrededor del 73 %.
El tétanos es una enfermedad provocada por la bacteria Clostridium tetani, que crece en ausencia de oxígeno, por ejemplo, en heridas sucias o en el cordón umbilical si no se lo mantiene limpio. Las esporas de esta bacteria están presentes en el medio ambiente en todas las regiones geográficas. La bacteria produce una toxina que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte. El tétanos materno y neonatal sigue siendo un problema de salud pública en ocho países: Afganistán, Angola, Nigeria, Pakistán, Papua Nueva Guinea, República Centroafricana, Somalia y Yemen.
La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda transmitida por mosquitos infectados que causa hemorragias al ser humano. Hasta 2025, la vacuna antiamarílica se había incorporado en los programas de inmunización sistemática del lactante en 38 de los 40 países y territorios de África y las Américas expuestos al riesgo de esta enfermedad. En estos 40 países y territorios, la cobertura de la vacunación es de alrededor del 53 %.
Principales retos por superar
En 2025, 13,5 millones de lactantes no recibieron la dosis inicial de la vacuna DTP debido a las carencias de los servicios de inmunización y de otros servicios de atención de salud, y otros 5,6 millones solo estaban parcialmente vacunados. De los cerca de 20 millones de niños que no han recibido ninguna dosis o que no han recibido la pauta completa, alrededor del 53 % viven en 10 países: Afganistán, Angola, Etiopía, Filipinas, India, Indonesia, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo y Yemen.
Es fundamental hacer un seguimiento de los datos a nivel subnacional para ayudar a los países a priorizar y adaptar sus estrategias y planes de actividades a fin de subsanar las deficiencias en la inmunización y de garantizar que se administren a todas las personas las vacunas que pueden salvarles la vida.
Respuesta de la OMS
La OMS colabora con los países y con sus asociados para mejorar la cobertura vacunal en el mundo, incluso mediante las iniciativas adoptadas por la Asamblea Mundial de la Salud en agosto de 2020.
Agenda de Inmunización 2030
La Agenda de Inmunización 2030 establece un objetivo y una estrategia integrales en materia de vacunas e inmunización para el decenio 2021-2030 que incluyen metas ambiciosas. La Agenda, que es fruto de miles de contribuciones de países y organizaciones de todo el mundo, aprovecha las enseñanzas adquiridas en el decenio más reciente y tiene en cuenta los problemas nuevos y persistentes que plantean las enfermedades infecciosas (por ejemplo, el ébola y la COVID-19).
La Agenda responde a los intereses de todos los países y busca fomentar y armonizar las actividades de las partes interesadas a nivel comunitario, nacional, regional y mundial para que las vacunas ayuden a mejorar la salud y el bienestar de todas las personas, en todas partes. Se aplica mediante estrategias y mecanismos nacionales y regionales para que cada parte asuma responsabilidades y rinda cuentas. Además, se ha elaborado un marco de seguimiento y evaluación para orientar su aplicación en los países.
- Agenda de Inmunización 2030: una estrategia mundial para no dejar a nadie atrás
- Aplicación de la Agenda de Inmunización 2030: un Marco de Acción (en inglés)
- Estrategia Mundial para Acelerar la Eliminación del Cáncer de Cuello Uterino como Problema de Salud Pública
En 2020, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la Estrategia Mundial para Acelerar la Eliminación del Cáncer de Cuello Uterino como Problema de Salud Pública. En el primer pilar de esta estrategia se pide la introducción en todos los países de la vacuna contra los papilomavirus humanos y fijar una meta en lo que respecta a la cobertura del 90 %. Alcanzar las metas para 2030 requerirá cuantiosas inversiones a fin de apoyar la introducción de la vacuna en los países de ingreso bajo y mediano, así de mejoras en los programas para alcanzar una cobertura del 90 % en todos los contextos.